Entrevista a Dolores Cobach

Dolores Cobach es música. Escribe hermosas letras acompañadas de una voz única que te deja encantada. Entre el folk y prolijos acordes, Dolores es una de las artistas emergentes argentinas que más resuena en los últimos años. La conocí en el 2014 cuando realizamos la primer sesión de Sofar Sounds Rosario. Ella, también sofanera de alma, nos visitó junto con todo el staff de Sofar Buenos Aires y tuvimos el honor de escucharla cantar. Hoy tras varios años de trabajo autogestionado está por presentar su primer álbum.

RESUME
Dolores Cobach se ha convertido en una de las embajadoras del indie folk porteño, reuniendo las raíces del folklore argentino con el folk, el soul y el blues. En los últimos 3 años, se ha presentado en los principales escenarios de la ciudad y ha colaborado en discos y/o presentaciones de referentes del género en la escena local: Nicolás Bereciartua, Tomás Amante, Karina Vismara, Ainda Dúo, entre otros.

Te invito a conocer a Dolores Cobach!

Venís dando lentos pero firmes pasos en el circuito de músicos independientes folks de Buenos Aires desde hace tiempo, pero en los últimos dos años hiciste el boom!. ¿Cómo fue esté proceso?

Siento que todo realmente empezó cuando decidí, conscientemente y con mucho deseo, acercarme más a la música, hacer más, cantar más, compartir y aprender con otros músicos, lo que me incentivó a su vez a empezar a hacer mis propias canciones. Hace dos años ese deseo se reforzó cuando grabé el primer EP, dejé mi trabajo en Google, vendí una guitarra, compré un pasaje y nos fuimos de gira un mes a Estados Unidos con Kari Vismara. Haber dado mis primeros pasos como solista en la comunidad del folk en Buenos Aires fue una escuela hermosa. Hubo mucha gente que me abrió las puertas tanto de lugares y movidas para tocar como para que abra sus shows o los acompañe cantando. Fueron dos años de dormir poco y cantar mucho, de tocar mucho sola también y encontrarme con mis canciones y mi voz. Pero ahora se viene la banda y nueva data! Todo un nuevo proceso para mí.

¿Cuál es tu mensaje a través de tu música?

Me gusta pensar mi música como una invitación a la emoción, a la conexión con las emociones, con uno mismo, con los demás, con el entorno. Una invitación a despertar los sentidos, a bajar la guardia, a conectarse con lo profundo de cada uno, los deseos, los miedos, las alegrías, lo que nos da orgullo, lo que nos pone mal. Hay algo de mantra que se genera por la afinación abierta y esto refuerza esa invitación. También hay una cuota motivacional, una invocación al coraje para ir por lo que uno desea.

¿Cómo es tu proceso de creación? ¿Dónde te inspiras más?

En general compongo a partir de algún juego que esté haciendo con la guitarra. Después empiezo a cantar y van saliendo las melodías, después la letra. Estoy en exploración de nuevos métodos, que partan de la voz ya que es el instrumento en el que siento mayor libertad. Me inspiran las emociones extremas (risas), las historias de vida, lo que percibo en el aire en el entorno en que vivo y en la sociedad y generación de la que formo parte. Pero en general las canciones han nacido siempre que me entregué a escribir y decidí no levantarme hasta que la canción esté terminada. Como suelen decir: “que la inspiración te encuentre trabajando”.

Tu primer disco está en plena producción ¿Cuál es la evolución con respecto al EP Time Has come (2016)?

El disco está en proceso para salir en 2019 bajo la producción de José Cuffia (tecladista y co-productor de la banda de Nico Bereciartua). Hay una constante que se mantiene que es la búsqueda de un sonido natural, pero este disco se viene con banda, con guitarras eléctricas, con canciones en las que el lead no lo tiene la acústica, con un mayor trabajo sobre la forma, respetando algunas deformidades (risas). Se viene lindo y viajero. Creo también que mi voz está mucho más sólida respecto a cuando grabé el EP.

¿Cuándo y cómo llega la música a tu vida?

La música llegó de muy chica, con Mercedes Sosa, Queen, Enya y Pavarotti sonando desde muy temprano los domingos, con la primera guitarra que nos regalaron mis viejos, una criolla Yacopi que tiene mi hermana encanutada (risas). Ella me mostró bandas como Bowie, Soda Stereo, Lauryn Hill, Charly, David Byrne, entre muchas otras. Creo que mi amor por las armonías vocales nació en el coro del colegio donde por primera vez me anime a cantar sola.

¿De cuáles canciones te enamoraste?

Something in the air de Thunderclap Newman, A case of you de Joni Mitchell, Heart of gold de Neil Young, I shall be released, Midnight in Harlem de Tedeschi Trucks Band o I love you more than you´ll ever know de Donny Hathaway, Best part de Daniel Caesar, Zamba para la tierra de uno por Mercedes Sosa, Pedir la claridad o cualquier tema de Valbé, El extraño de Ainda Duo, Los días de Loli Molina. Uf…y muchos más!

¿De quienes crees que aprendiste/aprendes?

Todas las personas que me he cruzado estos años me enseñaron tanto. De todos mis colegas músicos en general, del espíritu emprendedor y del disfrute en el encuentro, así como la importancia de planear, organizarse y trabajar mucho. De algunos en especial, como Karina Vismara, que fue la primera en motivarme a hacer mis propias canciones, de Ale Moffardin, quien fue mi bajista y quien sigue siendo un mentor espiritual de la motivación musical, de Hernán Pato con quien produje Sofar Buenos Aires durante 4 años y que me enseñó a escuchar y reconocer el universo de oportunidades que nos rodea, de Beto de Los Tabaleros, con quien organicé shows durante dos años en el Gorrión Negro y con quien aprendí el arte de reinventarse y seguir y cuidar siempre la música, de Flori Pagés, fotógrafa y amante de la música, ahora una gran amiga que me ayuda a bajar a la tierra e ir para adelante y que a su vez me recuerda que lo importante es el corazón de la canción, de Noe de Valbé, ahora profesora de canto y amiga. De mi quinteto querido, de Ine Vernet, que siempre va en busca de lo que quiere. Y muchos muchos otros.

¿Qué le dirías a un músico que no se anima aún a hacer lo que más le gusta: la música?

Le diría que la vida es hoy. Que escuche sus deseos. Que busque hacer más de lo que le gusta. Que la música salva vidas, que es un regalo muy valioso y que compartirlo es un regalo que puede dar al mundo.

¿Cuál es tu cable a tierra?

El agua, en forma de rio, lago, mar, pileta.

¿Qué es la felicidad?

Lograr disfrutar el presente. Y la afinación abierta! (risas).

Redacción: Julieta Eseverri

+ INFO: Dolores Cobach

Próximo show: Diciembre 12 en Thelonious Club  (Nicaragua 5549) Buenos Aires a las 21hs.

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